Jardines y mascotas se imponen
Iberflora abre sus puertas con un descenso del mercado nacional pero un incremento del negocio con el extranjero – Varias multinacionales figuran entre los 400 expositores de este año.
Las nuevas tendencias de consumo han llevado este año a Iberflora a introducir cambios en su oferta para intentar atraer a nuevos sectores. Así, la 38 edición de la Feria Internacional de planta y flor, que se inauguró ayer y terminará mañana, ha abierto sus puertas a novedades como los artículos para las mascotas y ha creado en su seno el nuevo salón del Bricojardín, que une en un mismo espacio productos de jardinería y bricolaje.
De hecho, algunos de los profesionales que participan este año han explicado cómo en los últimos tiempos la mirada de los consumidores se vuelca hacia el disfrute del ocio y el tiempo libre en el jardín. Una nueva tenencia que ha favorecido precisamente la oferta de productos de bricojardinería, como una mesa de madera para cultivar hortalizas en un huerto urbano. Y dentro de ese concepto de disfrute del jardín, cobran especial importancia los animales de compañía. En esa línea, la multinacional Royal Canin ha acudido por primera vez a la feria con toda una serie de demostraciones y productos para animales de compañía integrados en el sector de la jardinería.
Unos 400 expositores participan este año en un certamen en el que el sector de la planta ornamental “ha notado un pequeño bajón” en su comercialización nacional, según reconoció ayer Vicente Peris, presidente de Iberflora. Sin embargo, la crisis no se ha notado tanto en la exportación. “De hecho, hay repuntes y por eso Iberflora ha invitado a gran cantidad de compradores extranjeros”, señaló Peris. Entre ellas destaca la multinacional Jardiland.
Entre otras novedades de esta edición la empresa Arisac presenta la primera piedra natural del mercado que absorbe y almacena energía al ser expuesta a una fuente de luz y que la emite en la oscuridad. Por su parte, AZ.Dos se une a la innovación con sus macetas biodegradables fabricadas con cascarilla de arroz y resinas naturales que, con el contacto de la tierra y la humedad, se biodegradan en dieciocho meses, con el consiguiente beneficio medioambiental.
fuente/levante-emv.com/